El Colegio San Agustín se unió a la celebración del Día Mundial del Síndrome de Down a través de una dinámica institucional enfocada en la empatía y el respeto. Estudiantes y docentes participaron activamente utilizando medias disparejas, un gesto simbólico que resalta la belleza de la diversidad y la importancia de la inclusión en el entorno educativo.
La institución agradece a toda la comunidad agustiniana por demostrar, con acciones concretas, que cada individuo es único y valioso. Este tipo de actividades refuerzan la formación integral de los alumnos, recordándoles que la fortaleza de una comunidad reside en su capacidad de valorar y celebrar las diferencias de cada uno de sus miembros.
Bajo el lema “Llamados a ser uno en el corazón de Cristo”, el colegio reafirma su compromiso de seguir construyendo un espacio donde la inclusión sea un pilar fundamental de la convivencia diaria.


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